Un reencuentro un poco salido de tono

Hace unos meses que me separé de mi marido la situación era ya insostenible y al parecer es una plaga que anda por este país, donde las parejas no hacen más que divorciarse. Supongo que es un cúmulo de todo, el trabajo, el estrás, situaciones en las que vas dejando a un lado la pareja y sin roce el cariño se acaba y por supuesto el amor también. Seguro que más de una persona se siente en estos momentos identificada por haber pasado o estar pasado en estos momentos por esta situación, lo mejor cuando se tiene hijos es acabar de la mejor manera no solo por su bien si no por el de todos, las situaciones traumáticas no traen nada bueno y es mejor pensar con la cabeza y no con rencor ni odio, eso solo puede traer malos rollos que no hacen ningún bien a la relación que se pueda forjar de amistad, o por lo menos de manera cordial. El hecho de rehacer mi vida es algo que nunca me he planteado pero al final eres joven y creo que sin querer las ganas de salir y conocer gente nueva te llama más aún la atención.

Todos los años cuando llega junio quedamos los antiguos alumnos del colegio para cenar e ir a tomar algo, lo que viene siendo una quedada de las que dejan huella, no es la primera vez que he asistido y este año tenía muchas más ganas que nunca. Salí a comprarme un vestido y unos zapatos nuevos, tenía ganas de estrenar hacía tiempo que no lo hacía, fui a la peluquería y está mal que lo diga yo pero quedé espectacular. Esa noche me sentía como una princesa de cuento y así me lo hicieron ver todos mis amigos cuando me vieron. Mientras tomábamos algo en la barra vi aparecer a un compañero que hacía años que no veía, ni siquiera habíamos coincidido en otras cenas, es verdad que hablábamos en el grupo de whatssap pero nunca habíamos visto fotos de cada uno, me quedé perpleja cuando lo vi, fue como un autentico flechazo y creo que el sintió lo mismo, estuvimos hablando toda la noche sin prisa y claro una cosa lleva a la otra, me acompañó a casa y le invité a entrar, no somos niños sabíamos perfectamente dónde íbamos, pero al final no nos comportamos como tal, las ganas hicieron que no pusiéramos protección y que tuviera miedo de haber podido quedar embarazada menos mal que él trabaja en farmacia y rápido pudimos hacernos de https://www.ellaone.es por suerte llegamos a tiempo y retrasó mi ovulación. La relación sigue pero siempre con protección.